Los sistemas de información y la toma de decisiones en el sistema financiero – Parte 2

Por: Enrique Camacho Zavala

Biografía

Enrique, es mexicano, con lazos familiares en Colombia. De escuela religiosa, es economista del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México; con maestría en Finanzas, y diplomados en Series de Tiempo y Productos Derivados ambos del Instituto Tecnológico Autónomo de México. Comenzó su vida laboral en el Banco Nacional de México, ahora Citibanamex, en el área de riesgos de mercado. Trabajó en el departamento de derivados de inflación y bonos de inflación en la mesa de Tesorería de Banamex. Gracias al programa de capacitación internacional LAMA (Latin America Management Associate) que brinda Banamex a sus talentos, tuvo la oportunidad de trabajar en Citibank en las oficinas de Nueva York, EE. UU; Sao Paulo Brasil y San José de Costa Rica.  Se desempeñó en Citibank Colombia como estructurador y vendedor de productos derivados para el mercado local especializado en tasas, deuda tipo de cambio. Actualmente trabaja en CI Banco S.A. en Ciudad de México donde realiza operaciones para bonos de deuda local y tipo de cambio.

 

Continuando con este interesante blog, en esta segunda parte se describe los tres últimos pasos en el proceso de toma de decisiones en los sistemas financieros:  iv. Enriquecer la hipótesis; v. Analizar la acción de los precios; vi. Ejecutar la operación y evaluarla constantemente. Disfrútenlo

 

  1. Enriquecer la hipótesis

Ahora bien, si la hipótesis y la información parecen estar de nuestro lado es hora de enriquecerla. Este enriquecimiento se puede hacer ya sea con otro nivel de información (privada o confidencial) y a través del juicio del sujeto. Analicemos las dos:

La información pública es toda aquella que se encuentra en los medios de comunicación masivos, sin embargo, existe una búsqueda incansable de obtener información privada. La privacidad de ésta surge porque solo un pequeño cúmulo de personas la poseen, más no porque no sea pública. De aquí la importancia de los múltiples foros en internet, los blogs, las opiniones en las columnas de periódicos financieros y las cuentas de Twitter.  Todos tenemos potencialmente acceso a esa información, pero quizás no todos lo materializan ya que no están suscritos a cierto diario, o siguen a diferentes personas en Twitter. Si bien, todo se concentra en la imposibilidad de procesar toda la información disponible, y aun cuando fuera posible, si no está sectorizada y disponible para nosotros no tendríamos acceso a ella.

La información confidencial es información que poseemos de fuentes que no son públicas y cuyo uso se mantiene en secreto por la materialidad potencial que puede tener. Imaginemos que tenemos un amigo que trabaja en el D.A.N.E. y posee la información estadística de la inflación mensual que aún no se ha hecho pública y nos comenta en una comida que la inflación ha estado saliendo muy al alza, más de lo esperado.  Hasta aquí esto se trata de información confidencial y que proviene de una fuente aparentemente creíble y confiable. Por otro lado, los rumores y opiniones son información confidencial y material que puede provenir o no de una fuente confiable y veraz. Éticamente el uso de cualesquiera de las dos estará prohibido, legalmente solo la primera. Tanto el proporcionar información como usarla para obtener ganancias económicas.

El enriquecimiento con el juicio personal incluye cosas que uno se cuestiona como: “¿en verdad el tipo de cambio se depreciará aún más?” y en este caso es donde uno utiliza el juicio personal para alinear las probabilidades a nuestro favor. Si bien desconocemos el nivel que pueda tener la tasa de cambio en uno o varios días, incluso meses, el juicio personal tiene mucho que ver. Siguiendo con el tipo de cambio, podríamos decir: “Sí, el tipo de cambio se encuentra muy apreciado hoy, esto genera un cambio o freno de la apreciación del mismo”.  Nuestro juicio sobre la apreciación se podría dar a través del uso de herramientas como gráficas del histórico del tipo de cambio, comparativo de nuestro tipo de cambio con otras tasas de la región como es Brasil, México y Perú, e incluso mediante el juicio externo: preguntar a un Economista dedicado sobre la tasa de cambio real (una medición económica sobre el poder adquisitivo de una moneda expresado en términos de bienes o términos relativos), o preguntar a un compañero con más experiencia.

  1. Analizar la acción de los precios.

Regularmente la acción de los precios nos puede dar información útil. Supongamos que el tipo de cambio se deprecia fácilmente o lleva días haciéndolo. Lo que nos puede decir que la dirección al alza es la que domina. Esto también significa que la oferta de dólares es débil y que la compra es fuerte.  Esto último es la acción básica entre oferta y demanda de cualquier bien, activo o producto. A mayor demanda, mayores precios. Por tanto, si la acción de los precios favorece a nuestra hipótesis, sigue sustentando la factibilidad de un resultado bueno. Para el análisis del precio se utilizan sistemas de información capaces de generar en tiempo real gráficas y diferentes estudios como el llamado análisis técnico. Para esto existen innumerables plataformas digitales, mencionarlas todas sería imposible. Lo bueno es que están altamente disponibles y son bastante amigables. El llamado análisis técnico se vende como un sistema mágico de generación de ganancias en los mercados. Y existen seminarios, libros, maestros y demás quienes prometen que el uso de estas herramientas puede prever, vaticinar y pronosticar la dirección de un precio.

A mi juicio estas aseveraciones son completamente falsas. Aunque exista evidencia de que funcionan, la evidencia en su contra es mayor. Para lo que sí sirven son para identificar precios o zonas de precios donde esta acción de precios se ralentiza o se acelera. Ejemplo:  La tasa de cambio puede tener niveles donde la gente compra o vende muchos dólares. El número 3,000 puede resultar como una barrera al alza (suponiendo que se viene de niveles más bajos) donde aquellos que posean dólares decidan venderlos o aquellos que desean comprarlos les parece por ahora demasiado caros. En este caso habría un exceso de oferta de dólares y la tasa de cambio tendería a bajar de 3,000 a 2,900 por dar un rango.

  1. Ejecutar la operación y evaluarla constantemente

Si hemos definido que las probabilidades están a nuestro favor, que nuestra hipótesis es muy probable que sea correcta, llega la hora de ejecutarla. En este caso se usa un sistema estandarizado de ejecución que se llaman Brokers. Aunque su función principal no es la de generar información, sí se puede extraer de ellos cierta información. Sobre todo, aquella que proviene de la acción de precios. A estos agentes se les instruye una orden ya sea de compra y de venta y ellos consiguen la contraparte de tal forma que sea posible una transacción.  Si a la hora de colocar la orden es difícil que nos sea ejecutada, nos dará indicios de que nuestro precio deseado es malo. Si es muy rápidamente ejecutada quizás es bueno o demasiado agresivo. De aquí que se puede extraer cierta información de la acción de precios, pero únicamente ejecutando las operaciones.

La evaluación siguiente debe ser constante y definida en nuestro horizonte de inversión.  Si el horizonte es de muy corto plazo habrá que revisarla constantemente. Por otro lado, si adquiriéramos acciones de una empresa porque se cree que su crecimiento en 5 años será espectacular, la revisión será más periódica. Las revisiones deben hacerse para responder al término o conclusión de nuestra hipótesis. Volviendo a nuestro ejemplo, si el tipo de cambio no puede subir más porque ya no hay más noticias malas, o por el contrario comienzan a salir noticias buenas, crecimiento, inversión y otros factores benévolos pues quizás será hora de realizar el juicio de nuestra hipótesis sobre la validez de la misma. De ser el caso la permanencia o abandono de la posición se hará con base a la adquisición de nueva información disponible en el mercado. Por otro lado, si nuestra posición resulta perdedora, es aún más importante enjuiciar nuestra hipótesis para evitar tener pérdidas. Los resultados son siempre cuasi aleatorios e impredecibles por eso deben ser constantemente evaluados.

Conclusiones:

Generalizar un proceso de toma de decisiones en unos cuantos pasos es un algo difícil. Nótese que este proceso mental y empírico parece estar más cerca de ser un arte de que ciencia. Sin embargo, se puede crear un mapa mental del mismo el cual se explicó con anterioridad. Si quisiéramos plasmarlo en un diagrama de flujo éste estaría lleno de flechas que recursivamente retroalimentarían una y otra vez cada parte de los procesos. La toma de decisiones, el uso de la información disponible y el correcto procesamiento es lo más relevante para generar decisiones, no solo financieras, sino en general. Como mencioné es complejo, pero a la vez posible de concretar. De ahí que han surgido nuevas tendencias en la ejecución y diseño de tecnologías que mediante a las redes neuronales y a la inteligencia artificial han logrado realizar exitosamente operaciones financieras; y más que eso, realizando ganancias económicas.  Estas tecnologías han hecho de los mercados un algo más eficiente y de menores costos, pero a su vez han aumentado nuestra dependencia tecnológica y los riesgos operativos que esto conlleva. Pero aun cuando en todos los ámbitos la tecnología esté ganando terreno, el hombre será durante mucho tiempo quien diseñe estos sistemas y en ellos se aplicarán nuevamente los mapas mentales, las tomas de decisiones y todo aquello que (románticamente espero) nunca lo hagan las máquinas.