Los sistemas de información y la toma de decisiones en el sistema financiero

Por Enrique Camacho Zavala

Biografía

Enrique, es mexicano, con lazos familiares en Colombia. De escuela religiosa, es economista del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México; con maestría en Finanzas, y diplomados en Series de Tiempo y Productos Derivados ambos del Instituto Tecnológico Autónomo de México. Comenzó su vida laboral en el Banco Nacional de México, ahora Citibanamex, en el área de riesgos de mercado. Trabajó en el departamento de derivados de inflación y bonos de inflación en la mesa de Tesorería de Banamex. Gracias al programa de capacitación internacional LAMA (Latin America Management Associate) que brinda Banamex a sus talentos, tuvo la oportunidad de trabajar en Citibank en las oficinas de Nueva York, EE.UU; Sao Paulo Brasil y San José de Costa Rica.  Se desempeñó en Citibank Colombia como estructurador y vendedor de productos derivados para el mercado local especializado en tasas, deuda tipo de cambio. Actualmente trabaja en CI Banco S.A. en Ciudad de México donde realiza operaciones para bonos de deuda local y tipo de cambio.

Prólogo

Un sistema es un conjunto de componentes relacionados entres si, que buscan cumplir un propósito, un fin último que garantice su éxito; es tal la interrelación entre sus componentes que es posible prever el comportamiento de sus elementos si se modifican los demás. Como sistemas, el financiero y de salud manejan estructuras y procesos complejos que en su definición son similares, haciendo posible las hipótesis comparativas que nos lleven a identificar mejores prácticas adaptables para fortalecimiento mutuo. Se reconoce que el sistema financiero tiene avances en sus procesos, desarrollos tecnológicos y prácticas que lo hacen eficiente a la hora de tomar decisiones.  El ensayo que el economista y master en finanzas nos presenta, es una introducción descriptiva desde lo financiero, a cinco elementos esenciales en el proceso de toma de decisiones en cualquier sistema: i. Fuentes de información formales e informales; ii. experiencia del tomador de decisiones; iii. Brokers o intermediarios; iv. análisis de las alternativas y iv. evaluación y seguimiento.  Disfruten su lectura.

Por: Grupo Editorial Blog – EVidence KBPH

 

En el sistema financiero, específicamente en el bancario, existen muchos rubros donde se operan diferentes productos. Cada producto y su mercado está organizado a su manera y para sus propias funciones. Créase o no, la organización de este no depende del nivel de complejidad de los productos ni del país dónde se operen; podríamos decir que los mercados organizados son muy similares entre sí. La razón de este ordenamiento surge ante la estandarización y la inclusión de sistemas que miden tanto el riesgo de mercado como la contabilidad de los resultados económicos de las operaciones. Esta misma organización está sustentada en un paquete de percepciones y expectativas de los agentes que interfieren en este mercado. Es decir: hay estándares impuestos y estándares de expectativas. El presente ensayo pretende aportar en un ángulo explicativo sobre la toma de decisiones en un mercado organizado. Ya sea de acciones, bonos, tasas de cambio y otros activos que se transan diariamente en el mundo. La toma de decisiones importante se hace con base a las expectativas; y éstas expectativas se generan a través de información. Se hará hincapié en los sistemas, medios y otras herramientas utilizadas (más allá de la razón) para generar dichas expectativas. En todo momento, la expectativa se genera como un agente racional en el mercado, con la esperanza de una ganancia económica presente o futura (aunque existan casos donde el análisis nos sugiera que no, pero eso es tema de otro ensayo) a través del movimiento de los precios de mercado de cualquier activo.

Si tuviéramos que definir el patrón mental en el que se generan decisiones financieras en pocos pasos sería:

  1. Sectorizar la información relevante al mercado:

La información disponible es muy amplia. Existen sistemas especializados de información muy conocidos como Reuters o Bloomberg que concentrar esta información y la distribuyen mundialmente. En estos sistemas es posible realizar búsquedas infinitas de cualquier país, cualquier activo, prácticamente cualquier precio en tiempo real. Por lo que es necesario sectorizar la información relevante a nuestro activo. Pongamos un ejemplo: Supóngase que se está operando bonos del gobierno colombiano, por sus siglas conocidos como TES, por lo tanto, habrá que sectorizar la información del Banco de la República de Colombia, del tipo de cambio COP/USD, del socio comercial principal como puede ser EE.UU., cambios en la política Venezolana, datos económicos del D.A.N.E., entre otros, precio del petróleo Brent. Y desechar por obvias razones otras, que, aunque relevantes, no tienden a ser materiales como es el caso de: política monetaria en Israel, tipo de cambio en Noruega, ataques terroristas en los Balcanes y demás.  La materialidad de la información se define en el impacto que pueda tener en el precio de los bonos TES ya sea presente o futura.

  1. Generar una expectativa racional

Con base en la información pública que se ha obtenido en el anterior punto, sectorizada y definida como material, podemos generar una expectativa. Las expectativas se hacen con base en tres tipos de información: información pública, privada y confidencial. En la actualidad existen leyes y códigos de ética que prohíben y reprueban el uso de información confidencial para obtener ganancias económicas; sin embargo, aceptémoslo, se usan cotidianamente. La expectativa racional se puede generar definiendo una pequeña hipótesis, por ejemplo: – Las nuevas expectativas de crecimiento (información pública por parte del Banco de la República) a la baja para 2020 en Colombia generarán una mayor depreciación del tipo de cambio -. La hipótesis hace sentido, ya que, a menor crecimiento, se espera que los tipos de cambio se deprecien por varias razones, pero básicamente por el debilitamiento general de una economía, lo que hace que algunos agentes prefieran comprar dólares.

  1. Valorar la hipótesis ante la relevancia de la información

En este paso realizaremos un estrés de la hipótesis, es decir, se probará a priori sin realizar ninguna transacción en el mercado. La depreciación del tipo de cambio que uno espera (como se menciona en el punto 2) ¿está o no integrada ya en la tasa de cambio actual? Este punto es importante porque la valoración de nuestra hipótesis se ve afectada por el grado de relevancia de las noticias. Si los datos son sorpresivos, inesperados y desconocidos, muy probablemente haya un impacto material en el precio. Por el contrario, si es una noticia conocida, irrelevante o repetitiva probablemente el precio, en este caso del tipo de cambio, ya haya sido incluido con anterioridad.

Existe un dicho conocido “el precio lo descuenta todo” donde se dice que el precio actual ya tiene contenida toda la información relevante del pasado. Complementando el ejemplo: si los datos del D.A.N.E. han salido a la baja, los miembros junta de concejo del Banco de la República han hecho declaraciones a la baja sobre el crecimiento de Colombia, si el F.M.I. previamente ya señaló la desaceleración en la región, y un largo etcétera, el anuncio en Bloomberg como noticia de último minuto no tendría impacto en la tasa de cambio del dólar contra el peso colombiano. De lo contrario, muy probablemente sí.

 

En la segunda parte de este blog, se describirán los tres últimos pasos en el proceso de toma de decisiones en los sistemas financieros:  iv. enriquecer la hipótesis; v. analizar la acción de los precios; vi. ejecutar la operación y evaluarla constantemente.